lunes, 21 de junio de 2010

Te quiero y te odio

¿Sabes qué? Hoy a las doce menos veinte de la noche me estoy volviendo a acordar de ti. Y la verdad, me jode. No entiendo el sentimiento que se me enciende en la garganta y me quema hasta llegar al estómago cuando te recuerdo. Porque es estúpido. Sentir algo por alguien que te hizo sufrir es estúpido. Pero no puedo evitarlo. Te quise, y no te quiero ahora, es algo así como una paradoja, pero hoy me he dado cuenta de que siempre me vas a importar. Y nunca te voy a poder olvidar. Tu puto y jodido olor. Eso es lo que no voy a poder olvidar nunca. Y como dice Luis Ramiro en su canción, te quiero y te odio. Cada día. Y me odio a mi también. Por el orgullo. Por no saber ni tú ni yo llegar y decir: joder, me importas.

Y no la cambiaría por nada

Tarde de verano. El sol reluce, pero no quema. Me da sueño al mirar para arriba. Me gusta el típico olor a tierra mojada que se adueña de mi calle cuando llega el estío. Me gusta también el ruido de las hojas secas al pisarlas, y el frotar de éstas entre los árboles. Pero sin duda, una de las imágenes que se me va a quedar siempre en la cabeza será la montaña que se ve nada más salir de mi casa.Cada día es de un color diferente,desde azul pasando por el amarillo y el rojo. Qué bien me siento cuando la veo. Es tan extraño, es un sentimiento que creo no puede ser explicado, o por lo menos, no entendido. Sólo sé que sonrío. Una sonrisa ancha, con sentimiento. Mi ciudad no es turística, podríamos decir que no es ni bonita, y aunque hayan muchas vistas mucho más hermosas, ésta es la que me gusta a mi. Y no la cambiaría por nada.